Bienvenido al nivel de la oficina. Ya tenés la base del Nivel 1: sabés pedir con C+T+F y qué no compartir. Ahora la aplicamos a la tarea que más tiempo emocional consume en cualquier trabajo: los textos difíciles. Los fáciles los escribís sin pensar; los difíciles te tienen media mañana borrando y reescribiendo. Ahí la IA rinde oro.
01La idea en una frase
La técnica es borrador → tono → toque final: le pedís a la IA el primer borrador (lo que más cuesta), le ajustás el tono con repreguntas, y al final le agregás tu toque humano — el detalle que solo vos sabés. Nunca mandás lo que salió del chat sin pasarlo por tus ojos y tus manos.
02La demo: la mala noticia al cliente
Hay que avisarle a un cliente que su pedido se atrasa una semana. Mirá la técnica completa — y fijate que no aparece ningún dato real (regla de la clase 5):
Hola [nombre]: Te escribo para avisarte que tu pedido va a demorar una semana más de lo previsto, por una demora de importación que ya estamos gestionando. Lamentamos el inconveniente — sabemos que contabas con la fecha original. Te confirmo la nueva fecha: [fecha]. Cualquier duda, respondeme por acá y te contesto en el día.
De ahí al mail enviado faltan 60 segundos: completás los corchetes, le cambiás una palabra para que suene a vos, y listo. El toque final humano no es opcional: es lo que hace que el cliente no reciba un texto de robot — y lo que te mantiene responsable de lo que firmás.
03Cómo lo hacés vos
- Contale la situación sin datos reales: quién es el destinatario (cliente de años, proveedor nuevo, tu jefe), qué pasó y qué querés lograr con el mail.
- Pedí el tono explícito: "firme pero cordial", "que se note que nos hacemos cargo", "formal sin ser frío". El tono es la mitad del mail difícil.
- Ajustá con repreguntas: "más corto", "menos disculpas", "agregá una propuesta de solución". Dos o tres vueltas es lo normal.
- El toque final: completá los datos, cambiá alguna frase a tu manera de hablar, y releé una vez en voz alta antes de enviar.
- Funciona igual para: WhatsApp de trabajo, notas internas, descripciones de productos, avisos, respuestas a reseñas — todo texto con destinatario.
- Mandar sin leer: el error imperdonable. Un dato mal completado o una frase fuera de lugar y el mail difícil se vuelve un problema peor. Siempre tus ojos antes del enviar.
- Suena a robot: si quedó acartonado, pedile "menos formal, como se habla en Uruguay" — y cambiá vos una o dos frases. La voz final tiene que ser la tuya.
- Le pegaste datos del cliente: nombres, deudas, historiales — no van (clase 5 del Nivel 1). Corchetes y completás después.
- Conversaciones delicadas de verdad (un despido, un conflicto personal): la IA te ayuda a ordenar ideas, pero esas conversaciones se tienen en persona, no por mail redactado por nadie.
🎯 Tu reto
Agarrá el mail que tenés trancado esta semana (todos tenemos uno). Aplicale la técnica completa: situación sin datos reales → tono explícito → dos repreguntas de ajuste → toque final tuyo. Cronometrá: de la hoja en blanco al borrador listo no deberían pasar 5 minutos.
Contame por WhatsApp cuánto tardaste — y si el tono no te salió, mandame el caso (anonimizado) y lo afinamos juntos.
04Adónde sigue esto
Resolviste el texto que tenías que escribir. La próxima clase resuelve el que tenés que leer: el informe de 40 páginas, el acta eterna, el PDF que nadie abre — resumidos en un minuto, pidiendo exactamente qué extraer. Es la Clase 2: resumir documentos largos.
Un mail resuelto es un truco. Todos tus textos resueltos es un sistema.
Cada oficina tiene sus textos repetidos: reclamos, cotizaciones, avisos, respuestas tipo. En las clases particulares armamos TU plantilla de pedidos para cada uno — y tu semana cambia de verdad. Online por Zoom o presencial en Montevideo; para equipos, taller in company.
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