Consultoría y Capacitación | JavierBaz | IA aplicada al trabajo
🟣 Flujos que rinden · Clase 1 · gratis

Tu biblioteca de prompts

Si cada vez que abrís ChatGPT escribís casi el mismo pedido desde cero, estás perdiendo tiempo dos veces. Los prompts que te funcionan se guardan una vez y se reusan para siempre. Así arranca tu sistema.

Arrancamos el Nivel 3. Los dos niveles anteriores te dieron el criterio (pedir bien, verificar, cuidar datos) y las tareas de oficina. Ahora dejamos de tratar cada chat como algo que empieza y termina, y empezamos a construir. La primera piedra es la más simple y la que más tiempo te devuelve: dejar de reescribir el mismo prompt.

01La idea en una frase

Un prompt que funciona es un activo: escribilo bien una vez, guardalo como plantilla con huecos —las partes que cambian entre corchetes— y la próxima vez solo rellenás los huecos. Tu biblioteca de prompts es la colección de tus mejores pedidos, lista para copiar y pegar.

Por qué cambia todo: el 80% de lo que le pedís a la inteligencia artificial (IA) en el trabajo son variaciones de las mismas 5 o 6 tareas: el mail difícil, el resumen, la fórmula de Excel, el posteo. Si cada una es una plantilla afinada, dejás de improvisar y empezás con la versión buena — la que ya sabés que da resultado.

02La demo: de prompt suelto a plantilla

Mirá un prompt guardado para responder reseñas (una tarea que se repite eternamente). Las partes entre [corchetes] son los huecos que cambian cada vez:

Ese mismo prompt sirve para la reseña de mañana, la de la semana que viene y la de dentro de un año. Cambiás tres huecos y tenés la respuesta en 10 segundos, siempre con el tono que ya decidiste que funciona. Eso es una biblioteca: no memoria de la IA, memoria tuya.

03Cómo lo hacés vos

⚠️ Cuándo NO funciona (y cómo salir)
  • Guardar prompts con datos reales adentro: nombres de clientes, cifras, direcciones. La plantilla lleva [corchetes], nunca el dato — así podés compartirla y no arrastrás información sensible (regla de la clase 5).
  • Extensiones que "organizan tus prompts": hay muchas y algunas útiles, pero varias piden permiso para leer todo lo que hacés en el navegador. Para empezar no hace falta ninguna: un documento tuyo es más privado y no depende de nadie.
  • Confiar en que la plantilla piensa por vos: un buen prompt te da un buen borrador, no la verdad revelada. Lo que sale sigue pasando por tu criterio y, si son datos, por verificación.
  • Coleccionar prompts que no usás: 200 prompts bajados de internet no son una biblioteca, son ruido. Valen los 6 u 8 tuyos, probados en tu trabajo real.

🎯 Tu reto

Pensá las 3 cosas que más veces le pediste a la IA este mes. Abrí un documento nuevo, titulalo «Mis prompts» y convertí esas 3 en plantillas con huecos entre [corchetes]. Ya tenés tu biblioteca — chica, pero tuya y creciendo.

Mandame por WhatsApp tu mejor plantilla y te devuelvo una versión afinada. Colecciono las buenas para mis clases. 😄

04Adónde sigue esto

Guardar prompts te ahorra reescribir. Pero todavía tenés que pegarle a la IA el contexto —quién sos, cómo trabajás— en cada chat nuevo. La próxima clase resuelve eso de raíz: los proyectos de ChatGPT, donde el contexto queda fijo y la IA lo recuerda solo. Es la Clase 2: proyectos con contexto.

Un prompt guardado es un truco. Tu biblioteca completa es una ventaja.

En las clases particulares armamos tu biblioteca real: tus 10 tareas repetidas convertidas en plantillas afinadas para tu rubro, tu tono y tu cliente. Salís con el sistema hecho, no con la teoría. Online por Zoom o presencial en Montevideo; para equipos, taller in company.

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