Consultoría y Capacitación | JavierBaz | Arquitectura de Computadoras
🔍 Módulo 5 · Integradora 1 de 2 · TGSIT

El equipo antes de abrirlo

Nueve tareas sobre un equipo portátil real del taller, con lo visto en las clases 1 a 3. Todavía no se abre nada: se identifica, se mide y se prepara el puesto. De las dos integradoras salen las tareas del examen práctico.

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🟢 Esta integradora no abre el equipo

Es la diferencia con la segunda, y es a propósito: acá se identifica, se mide y se prepara. Ni un tornillo sale de su lugar.

Eso significa dos cosas para vos:

1 · No podés romper nada, así que medí sin miedo. Si un número no te cierra, volvé a medirlo — no hay nada que restaurar.
2 · Lo que sí podés romper es el multímetro, si lo ponés en la escala equivocada. Antes de cada medición, mirá dos veces dónde está la perilla y dónde están las puntas.

📋 El escenario

Entra un equipo al taller con una nota pegada: «no dura nada la batería y a veces no carga». El dueño no sabe el modelo, no sabe la edad y perdió el cargador original — el que trajo se lo prestó un vecino.

Todavía no vas a abrirlo. Nadie te pidió eso. Lo que se espera de un técnico cuando entra un equipo es que sepa describir lo que hay antes de tocarlo, porque el que abre primero y mira después es el que después no puede probar en qué estado lo recibió.

Lo que te dejaron anotado:

«No dura nada»No dicen cuánto duraba antes ni cuánto dura ahora.
«A veces no carga»No saben si es el cargador, el equipo o la posición del cable.
«Nadie sabe qué modelo es»La etiqueta de abajo está gastada.

🕐 Cómo se divide

En clase hacés las tareas 1 a 7: son las que necesitan el equipo asignado, el multímetro y la manta antiestática. Ninguna de esas se puede hacer en tu casa, y la medición del cargador conviene hacerla conmigo al lado la primera vez.

En casa terminás las 8 y 9: armar el pendrive booteable y probar que arranca. Ahí sí alcanza con tu máquina y un pendrive.

Anotá todos los números que vayas sacando: el número de equipo, marca y modelo, la salud de la batería, los voltios del cargador, lo que medís. Esas anotaciones son literalmente lo que te van a pedir en el examen.

// LAS NUEVE TAREAS

1

Abrir la ficha del equipo que te tocó

Clase 1 · Introducción a los equipos portátiles
Tiene que quedar: el número de equipo, la marca y el modelo, y a qué familia pertenece.

Con qué

Cada equipo del taller tiene un número pegado. Anotalo primero: todo lo que escribas después cuelga de ese número.

La marca y el modelo están en la etiqueta de abajo. Si está borrada, en Windows: Win + Rmsinfo32Fabricante y Modelo del sistema.

Con el modelo en la mano, decidí la familia: notebook, ultrabook, 2-en-1, gaming, netbook o Chromebook.

Cómo confirmar

La familia no se adivina por el tamaño: se justifica. «Es un ultrabook porque pesa menos de 1,5 kg y trae procesador de sufijo U» es una respuesta; «parece finito» no.

Si dudás entre dos familias, escribí las dos y por qué. Que dudes con argumento vale más que acertar de casualidad.

Por qué así: el número de equipo es lo que me permite corregirte. Yo tengo la ficha real de cada máquina; si vos anotás el número, puedo comparar lo que encontraste contra lo que efectivamente tiene.
2

Medir la salud de la batería

Clase 1 · Batería y consumo
Tiene que quedar: la capacidad de diseño, la capacidad actual y el porcentaje de salud que sale de dividirlas.

Con qué

Consola como administrador y:

powercfg /batteryreport

Te dice dónde dejó el archivo. Abrilo con el navegador y buscá la tabla Installed batteries: ahí están Design Capacity y Full Charge Capacity.

Cómo confirmar

La salud es la capacidad actual dividida la de diseño, por cien. Una batería de tres años en 80% es normal; en 45% ya explica sola por qué el equipo «no dura nada».

Anotá también el recuento de ciclos si aparece. Los dos números juntos cuentan una historia que ninguno cuenta solo: 300 ciclos con 60% de salud no es lo mismo que 1.200 ciclos con 60%.

Por qué así: «la batería está gastada» no es un diagnóstico, es una impresión. Con estos tres números pasás a poder decírselo al cliente con el papel adelante, y a poder cotizarle el reemplazo.
3

Leer la etiqueta del cargador

Clase 2 · Electrónica aplicada
Tiene que quedar: los voltios y los amperios de salida, y los watts que salen de multiplicarlos.

Con qué

Dalo vuelta y buscá la línea que dice OUTPUT. Va a decir algo del estilo 19V — 3.42A. El símbolo de continua es lo que sale del cargador hacia el equipo.

Arriba está el INPUT, que es lo que entra desde el enchufe en alterna. No lo confundas: son dos mundos distintos.

Cómo confirmar

Multiplicá: 19 × 3,42 da 65. Ese cargador es de 65 watts, y así es como se lo pide al proveedor cuando hay que reemplazarlo.

Fijate también en el conector: diámetro externo, interno y si tiene pin central. Un cargador de los watts correctos con la punta equivocada no sirve.

Por qué así: el error caro es pedir un cargador «de esa marca» sin los watts. Si el equipo pide 65 W y le ponés uno de 45 W, carga lentísimo o directamente no carga mientras trabaja.
4

Medir el cargador con el multímetro

Clase 2 · Configurá la medición
Tiene que quedar: el valor que medís en la punta, y la comparación contra lo que dice la etiqueta.

Con qué

Multímetro en tensión continua —no en alterna— y en una escala por encima de lo que esperás. La punta negra al cuerpo externo del conector, la roja al centro.

El cargador tiene que estar enchufado y sin conectar al equipo.

Cómo confirmar

Un cargador sano mide muy cerca de lo que dice la etiqueta, casi siempre un poco por arriba: 19,3 V en uno de 19 V es normal, porque sin carga la tensión sube algo.

Si medís cero, o un número que salta, o la mitad de lo que debería: el problema está en el cargador y no hace falta abrir el equipo. Anotá cuál de los tres casos es.

Por qué así: es el único paso del módulo que descarta una causa entera desde afuera. Si el cargador está bien, el diagnóstico se va para adentro —conector, placa o batería— y si está mal, terminaste sin destornillar nada.
5

Probar continuidad en un cable

Clase 2 · Electrónica aplicada
Tiene que quedar: qué cable probaste y si hay continuidad o no, dicho como conclusión y no solo como número.

Con qué

Multímetro en continuidad, que es el símbolo del sonido. Juntá las dos puntas entre sí: tiene que pitar. Eso prueba que el instrumento anda antes de que midas nada.

Ahora una punta en cada extremo del mismo conductor del cable a probar.

Cómo confirmar

Pita: el conductor está entero. No pita: está cortado adentro, aunque por fuera se vea perfecto.

Movelo mientras medís, sobre todo cerca de las puntas. Un cable que pita quieto y deja de pitar cuando lo doblás está cortado también: es el caso que más engaña.

Por qué así: probar el instrumento antes de usarlo es el hábito que separa una medición de una corazonada. Si no juntaste las puntas primero, un «no pita» no prueba nada — puede ser el cable o puede ser la batería del multímetro.
6

Leer tres resistencias por sus bandas

Clase 2 · Bandas
Tiene que quedar: las bandas de cada una tal como las ves, el valor en ohmios que sale de leerlas y el valor que medís con el multímetro.

Con qué

Tomá tres del cajón. Orientalas con la banda de tolerancia —la dorada o plateada— a la derecha, para leer desde el otro extremo.

Después medilas: multímetro en resistencia, una punta en cada pata, la resistencia fuera de cualquier circuito.

Cómo confirmar

Lo leído y lo medido tienen que coincidir dentro de la tolerancia que declara la cuarta banda. Una de 1.000 ohmios con banda dorada puede medir entre 950 y 1.050 y estar perfecta.

Si te da muy distinto, casi siempre la leíste al revés. Dala vuelta y volvé a leer antes de dar por rota la resistencia.

Por qué así: es la primera vez que comparás lo que dice un componente contra lo que efectivamente hace. Ese cruce —dato declarado contra dato medido— es el mismo que vas a hacer toda tu vida técnica, con la batería, con el cargador y con el disco.
7

Armar tu puesto de trabajo

Clase 3 · Condiciones de trabajo
Tiene que quedar: una foto de tu puesto armado y la lista de lo que pusiste, con para qué sirve cada cosa.

Con qué

Manta antiestática conectada a masa, pulsera puesta y enganchada a la manta, iluminación sobre la mesa, lupa al alcance, y un recipiente por zona para los tornillos.

La mesa despejada de todo lo que no sea de este equipo: taza, celular, la máquina del compañero.

Cómo confirmar

Prueba concreta: sacá la mano del equipo, tocá algo, volvé. ¿La pulsera te siguió sin tironear y sin soltarse? Si te la tenés que acomodar cada vez, la vas a terminar sacando — y el día que la sacás es el día que quemás algo.

De la lista, escribí para qué sirve cada elemento. «La pulsera porque sí» no cuenta.

Por qué así: el daño por electricidad estática casi nunca se ve en el momento. El equipo cierra, arranca, y falla dos semanas después. Como no hay castigo inmediato, el puesto bien armado es la única forma de que el hábito aguante.
8

Armar el pendrive booteable

Clase 3 · Armá el USB
Tiene que quedar: qué herramienta usaste, qué ISO pusiste y con qué esquema lo grabaste.

Con qué

Un pendrive de 8 GB o más —se borra entero, así que fijate que no tenga nada tuyo— y Rufus o Ventoy.

Con Rufus: elegís la ISO y el esquema. Para un equipo moderno va GPT + UEFI; para uno viejo, MBR + Legacy.

Con Ventoy: preparás el pendrive una sola vez y después copiás las ISO como archivos comunes. Podés tener varias y elegir cuál arrancar.

Cómo confirmar

Anotá por qué elegiste ese esquema, no solo cuál. Es la decisión que se puede justificar y la que te van a preguntar.

Si vas a llevar más de una ISO, Ventoy te ahorra un pendrive por sistema. Decí cuál elegiste y con qué criterio.

Por qué así: el pendrive es la herramienta que más vas a usar en este oficio y la que más se arma mal. Un pendrive grabado en MBR no aparece en el menú de arranque de un equipo UEFI, y desde afuera parece que el pendrive está fallado.
9

Verificar que el pendrive arranca de verdad

Clase 3 · Preparación del taller
Tiene que quedar: con qué tecla entraste al menú de arranque, cómo figura el pendrive en la lista, y hasta dónde llegaste.

Con qué

Con el pendrive puesto, prendé el equipo y apretá la tecla del menú de arranque apenas aparece el logo. Cambia según la marca: suele ser F12, F9, F10 o Esc.

Elegí el pendrive de la lista y dejá que cargue hasta la primera pantalla del instalador. Ahí parás. No instales nada todavía.

Cómo confirmar

Fijate cómo figura en la lista. Si dice UEFI adelante del nombre del pendrive, arrancó en UEFI; si aparece el nombre solo, arrancó en Legacy. Ese detalle te confirma si el esquema de la tarea 8 quedó como querías.

Si no aparece en la lista: puede ser Secure Boot activo, o el esquema equivocado. Anotá cuál de las dos era y cómo lo resolviste.

Por qué así: un pendrive «armado» que nunca se probó no está armado. Lo peor que te puede pasar es descubrirlo en la casa del cliente, con el equipo abierto y sin plan B.

✅ Antes de dar por terminada la integradora

Tenés que poder mostrar, escritos, todos estos datos de tu equipo:

número de equipo · marca y modelo · familia y por qué · capacidad de diseño de la batería · capacidad actual · salud en porcentaje · voltios y amperios del cargador · watts · lo que medís en la punta · las bandas de las tres resistencias y su valor medido.

Y las tres conclusiones: si el cargador está sano o no y cómo lo sabés, si el cable que probaste tiene continuidad, y con qué esquema grabaste el pendrive y por qué ese.

Esas anotaciones son lo que te van a pedir en el examen práctico. El número de equipo es el que las ata a la máquina que te tocó: sin ese número no hay forma de corregirlas. Guardalas donde no se te pierdan.

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