En la clase anterior guardaste tus prompts. Pero seguís teniendo que pegarle el contexto —«soy de una inmobiliaria de Montevideo, escribo formal pero cercano»— en cada chat nuevo. Los proyectos resuelven eso: el contexto se define una vez y queda fijo. Es la diferencia entre explicarle a un empleado nuevo qué hacés cada mañana, o que ya lo sepa.
01La idea en una frase
Un proyecto es una carpeta temática dentro de ChatGPT que agrupa chats relacionados y les suma instrucciones fijas y archivos de referencia. Todo chat que abrís adentro ya arranca sabiendo tu contexto — no se lo repetís nunca más.
02La demo: un proyecto de atención al cliente
Creás el proyecto «Atención — [tu local]» y le cargás una sola vez las instrucciones. Después, cada mensaje ya sale con ese ADN:
Fijate: en el chat nuevo solo pegaste la reseña. No repetiste el negocio, ni el tono, ni la firma — el proyecto ya lo sabía. Multiplicá eso por cada tarea que hacés con contexto propio y entendés por qué esto es un salto, no un truco.
03Cómo lo hacés vos
- Creá el proyecto: en el menú lateral de ChatGPT, «Proyectos» → nuevo. Ponele un nombre claro: «Cliente Pérez», «Redes del local», «Tesis».
- Escribí las instrucciones del proyecto: quién sos, para qué usás este proyecto, tu tono y tus reglas. Es tu contexto de la clase 3, pero escrito una sola vez y para siempre.
- Subí archivos de referencia: tu catálogo, tu manual de marca, tu lista de precios. La IA los tiene en cuenta en cada chat del proyecto (esto lo profundizamos en la clase 3).
- Trabajá adentro: cada conversación nueva del proyecto ya parte con todo ese contexto. Abrís, pedís lo puntual, listo.
- ¿Y un GPT personalizado? Es el paso siguiente: un asistente a medida que hasta podés compartir. Requiere cuenta de pago (Plus). Para el 90% de los usos de trabajo, con un proyecto alcanza.
- Meter datos sensibles en las instrucciones: lo que cargás al proyecto queda ahí. Reglas de negocio y tono, sí; contraseñas, datos de clientes o cifras confidenciales, no (regla de la clase 5).
- Confundir proyecto con memoria general: la memoria de ChatGPT aplica a todo; el proyecto acota el contexto a ese tema. Si no querés que se te mezcle, el proyecto es justamente lo que evita el cruce.
- Un solo proyecto para todo: pierde la gracia. La ventaja es tener uno por cliente o tarea, cada uno con su contexto limpio.
- Instrucciones vagas: «ayudame con textos» no configura nada. Cuanto más específico el rol y las reglas, mejor sale cada respuesta — como con cualquier empleado.
🎯 Tu reto
Elegí una tarea que hacés seguido con contexto propio (responder clientes, escribir para tu marca, ordenar un tema de estudio). Creá un proyecto, escribile las instrucciones una vez, y abrí un chat nuevo sin repetir el contexto. Sentí cómo ya te conoce.
Contame por WhatsApp para qué armaste tu primer proyecto — te digo cómo afinar las instrucciones para que rinda más.
04Adónde sigue esto
Ya tenés un proyecto con instrucciones. Recién mencionamos que también podés cargarle archivos — y ahí hay un mundo. La próxima clase es una de las más pedidas de toda la ruta: subir tus propios documentos (un PDF, un manual, un reglamento) para que la IA responda sobre ELLOS y no sobre internet. Es la Clase 3: tus documentos como fuente.
Preguntas frecuentes sobre los proyectos de ChatGPT
¿Qué son los proyectos de ChatGPT?
Una carpeta temática que agrupa los chats de un mismo asunto y le suma instrucciones fijas y archivos de referencia. Cada chat dentro ya arranca sabiendo tu contexto, sin que se lo repitas.
¿Los proyectos de ChatGPT son gratis?
Sí: están también en las cuentas gratuitas, con un límite de proyectos y archivos; en las de pago el límite es mayor. Es de lo más útil que podés usar sin pagar — mirá tu cuenta para ver tu tope.
¿Cuál es la diferencia entre un proyecto y un GPT personalizado?
El proyecto organiza tus chats para tu uso y se arma en un minuto. Un GPT personalizado es un asistente a medida que podés compartir, con instrucciones más elaboradas; crearlos requiere cuenta de pago (Plus).
¿Cómo hago para que ChatGPT recuerde mi contexto sin repetirlo cada vez?
Creá un proyecto, cargale las instrucciones (quién sos, tono, reglas) y los archivos de referencia. Desde ahí, cada chat nuevo del proyecto parte con ese contexto — acotado a ese tema, sin mezclarse con el resto.
Un proyecto bien armado es un empleado que nunca olvida cómo trabajás.
En las clases particulares configuramos tus proyectos reales: uno por cada frente de tu trabajo, con las instrucciones y el material justo para que respondan como vos. Online por Zoom o presencial en Montevideo; para equipos, taller in company con proyectos compartidos por área.
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